A través del blog pymesyautonomos accedemos a un interesante artículo titulado Las tres leyes de la termodinámica aplicadas a la gestión empresarial.
A continuación ofrecemos un resumen de las tres leyes que se relatan:
- Primera ley de la termodinámica: la energía no se crea ni se destruye, se transforma.
Señala la necesidad de gestionar los individuos desde la dirección empresarial para canalizar su energía hacia los objetivos de la organización.
- Segunda ley de la termodinámica: la imposibilidad de invertir los cambios.
Si juntamos agua fría y agua caliente en un recipiente, luego no se podrán separar. Del mismo modo, si juntamos varios departamentos y queremos volver a separarlos más adelante, podremos, pero los individuos se verán influenciados por la experiencia.
- Tercera ley de la termodinámica: ningún individuo carece de energía.
Pero la energía que es capaz de generar cada individuo es diferente. Desde la dirección deben apoyar los individuos que más energía generan frente a los que tienen un menor ritmo de trabajo, y de todos debemos obtener lo máximo posible, todos tienen algo que aportar.
Estas leyes de la termodinámica aplicadas a la gestión de los recursos humanos ofrecen una visión gráfica y una ayuda para la dirección. Desde el Centro Europeo de Evolución Económica S.A. (CEDEC S.A.), recomendamos la lectura de este artículo.
Via ticpymes
Imagen neetescuela






Me parece una forma curiosa y al tiempo interesante de ver la gestión empresarial. No hay ninguna duda que la función de los empresarios o gestores es canalizar las energías (capacidades) de sus trabajadores en el sentido que contribuyan más y mejora alcanzar los objetivos de la empresa. Por otro lado tampoco tengo dudas sobre que los cambios son delicados porque su vuelta atrás es dudosa y comporta riesgos, por lo que todo cambio debe ser bien estudiado.
Muchas gracias por tu comentario Julián!
Coloquialmente, puede considerarse que la entropía es el desorden de un sistema, es decir, su grado de homogeneidad. La segunda ley también justifica que la entropía de un sistema tiende a crecer hasta conseguir el máximo desorden.
También en las empresas, la organización muestra tendencia a incrementar su “entropía”, lo que la Dirección o la Propiedad no acaba de entender en su “normalidad”.
Definamos normalidad: es aquello que, sin tener en cuenta el sentido común o la lógica, sucede más veces o dura más tiempo.
Parece lógico, pués, que la gerencia tiene una responsabilidad ineludible en la organización y el control de su estructura de manera permanente… ¿o no?
Completamente de acuerdo con tus comentarios, ese es justamente el sentido que queríamos darle a nuestro post. Más allá de las definiciones concretas de las leyes de la termodinámica, su aplicación a la organización y vida empresarial nos ofrecen unas reflexiones de alto interés, de las que, sin duda, se deduce que el papel del empresario como líder de su empresa consiste en esencia en mantener en su organización (personas, medios, recursos…) el suficiente orden para que todo funcione, y el suficiente desorden para que todo cambie en el sentido pretendido.
Resumiendo, una organización eficiente y bien ordenada, pero también capaz de cambiar constantemente para adaptarse a los cambios del entorno y los derivados de los objetivos de la empresa. Al frente de la eficiencia, el orden y el cambio el empresario como tutor y motor de estos procesos.